Para destacar como bartender, necesitas combinar habilidades técnicas específicas con competencias interpersonales que te permitan ofrecer un servicio excepcional.
Habilidades blandas:
- Comunicación asertiva: Fundamental para entender las necesidades del cliente y resolver situaciones complejas con diplomacia.
- Trabajo bajo presión: Capacidad para mantener la calma y eficiencia durante horas pico de servicio.
- Relaciones interpersonales: Habilidad para crear conexiones positivas con clientes y compañeros de trabajo.
- Gestión del tiempo: Organización eficiente para atender múltiples pedidos simultáneamente.
Habilidades duras:
- Conocimiento de mixología: Dominio de técnicas de preparación de cócteles clásicos e innovadores.
- Manejo de utensilios y equipos: Destreza con cocteleras, jiggers, licuadoras y otros implementos de bar.
- Conocimiento de bebidas: Familiaridad con variedades de licores, vinos, cervezas y sus características.
- Manipulación de alimentos: Aplicación de normas de higiene y seguridad alimentaria.
