Para ser auditor de calidad se necesita formación técnica o profesional en ingeniería, administración o procesos industriales, junto con una certificación en Auditor Interno o Lead Auditor bajo la norma ISO 9001 e ISO 19011. Es fundamental conocer metodologías de evaluación, gestión documental y técnicas de entrevista. Un auditor debe mantener objetividad, ética y capacidad de análisis para identificar riesgos y oportunidades de mejora. La experiencia en procesos de manufactura, servicios o laboratorios fortalece el perfil. Con la práctica y certificaciones adicionales (ISO 14001, ISO 45001, ISO 17025), se puede avanzar hacia auditorías integrales. Este rol es clave para garantizar el cumplimiento y la mejora continua.
