¿Qué hace un asesor financiero y en qué se diferencia de un gestor de portafolio?

El asesor financiero analiza las necesidades del cliente y propone estrategias de inversión, ahorro o planificación patrimonial. Su enfoque es individual, buscando maximizar los rendimientos de acuerdo con el perfil de riesgo. El gestor de portafolio, en cambio, administra directamente los activos del cliente o del fondo, tomando decisiones de compra, venta o diversificación. Mientras el asesor recomienda, el gestor ejecuta y monitorea las operaciones. Ambos roles requieren conocimientos en finanzas, regulación y análisis de mercado, pero el gestor debe poseer licencias específicas para manejar fondos. En conjunto, contribuyen a optimizar la rentabilidad y seguridad financiera de los inversionistas dentro del sistema bursátil nacional e internacional.