Un traductor convierte textos escritos de un idioma a otro, conservando el significado, tono y contexto del mensaje original. Su trabajo requiere comprensión profunda de ambas lenguas, conocimiento cultural y precisión terminológica. Puede especializarse en campos como jurídico, técnico, médico, literario o audiovisual. Utiliza herramientas de traducción asistida (CAT tools) y glosarios terminológicos para mantener coherencia. También revisa y adapta el texto para que suene natural al lector del idioma destino. La confidencialidad, la ética profesional y la calidad lingüística son fundamentales. Los traductores trabajan para empresas, agencias, editoriales u organismos internacionales, siendo esenciales en la comunicación global y el intercambio cultural contemporáneo.
