Desarrolla ideas, estructura guiones, planifica preproducción, coordina equipos técnico-artísticos y controla presupuestos y cronogramas. Supervisa rodaje y postproducción (edición, color, sonido) para garantizar coherencia narrativa y calidad técnica. Adapta historias a formatos (TV, streaming, redes, podcasts) y audiencias. Trabaja con directores, talentos y marcas; gestiona derechos, permisos y entregables finales. En digital, domina verticales, duración corta, hooks, CTAs y subtitulado accesible. Mide desempeño (retención, tasa de finalización, suscripciones) para iterar. Un buen productor equilibra creatividad, logística y estrategia de distribución.
