Un analista de calidad tiene la misión de garantizar que los productos o servicios cumplan con los estándares establecidos por la empresa, las normas ISO y los requerimientos del cliente. Entre sus funciones principales están planificar inspecciones, realizar pruebas de laboratorio, controlar procesos de producción y registrar los resultados obtenidos. También lidera la identificación de no conformidades, propone acciones correctivas, mantiene actualizados los manuales de calidad y capacita al personal en buenas prácticas. El analista trabaja en conjunto con las áreas de producción, ingeniería y logística para optimizar los procesos y reducir costos por fallas. Además, analiza indicadores, elabora informes de mejora continua y participa activamente en auditorías internas o externas.
