El 4×1000, también conocido como Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF), es un impuesto que se cobra por cada transacción financiera que retires, transfieras o dispongas de tu cuenta bancaria. Corresponde al 0,4 % del valor de la operación.
Se aplica a retiros, transferencias, pagos electrónicos, giros, cheques y cualquier movimiento que implique sacar dinero de una cuenta bancaria.
Debes solicitar a tu banco que marque tu cuenta como cuenta exenta del GMF. Solo puedes tener una cuenta exenta, y si abres una nueva, deberás informar cuál deseas mantener sin el impuesto.