El dinero se deposita en un fondo de cesantías, como Porvenir, Protección, Colfondos o Skandia. Tú puedes elegir el fondo al firmar tu contrato laboral o cambiarlo después.
Sí, pero solo para fines específicos como compra o mejora de vivienda, educación propia o de tus hijos, o si finaliza tu contrato laboral.
Sí. Los fondos invierten los aportes para generar rentabilidad. Por eso, con el tiempo, tu saldo puede aumentar según el desempeño del fondo elegido.