Es la suma de recursos consumidos para fabricar: materias primas y componentes, mano de obra directa, energía, mantenimiento, depreciación, desperdicios y costos indirectos de fabricación (CIF). Medirlo permite fijar precios, evaluar rentabilidad y priorizar mejoras. Herramientas: costeo estándar, ABC, ERP con órdenes de producción, hojas de ruta y consumos reales. Reducir coste implica optimizar rendimientos, scrap, tiempos de ciclo, setup (SMED), eficiencia energética y planeación de compras. La visibilidad de costos por producto y centro ayuda a decisiones de mezcla, inversiones y tercerización sin perder calidad.
